Ella
Sólo cuando estuve allí detrás de la puerta con el revólver listo para disparar fue que me di cuenta que las sospechas que tenía desde hacía unas semanas eran verdad. O al menos eso parecía, todo encajaba. Mientras más sonaban los chirridos de la cama en la habitación contigua, más histérico y temeroso me ponía, acerque mi oreja a la puerta para poder escuchar mejor, pero el sonido no era constante y sólo escuchaba la cama rechinando, parpadeaba más despacio como si eso le diera más amplificación al sonido, sudaba y me mordía los labios mientras deslizaba mi mano al picaporte, empezaba a sudar cada vez más, me movía lo más despacio y silencioso posible. Cuando sostuve el frio picaporte en mi mano, me detuve. Pensé ¿qué haré cuando abra la puerta?, ¿Disparo así no más?, ¿digo alguna frase ridícula y disparo? O… ¿qué tal que alguien esté armado allá dentro? La casa era nueva, recién me había pasado con mi esposa allí, había sido un regalo d...