Semillero de Investigación interna Universidad Jorge Tadeo Lozano – Tribus Urbanas

Durante muchos años la humanidad ha sufrido cambios tormentosos, algunos para bien y algunos para mal.   Hemos vivido siglos fructíferos, catástrofes, revoluciones, etc.  Actualmente la situación no ha cambiado mucho, la sociedad se sigue dividiendo en una jerarquía y cada quién busca un lugar para subsistir.  Colombia no es la excepción, si bien hemos sufrido cambios positivos en estos últimos años podemos encontrar en algunos grupos – a veces marginales -del país, su inconformidad, su tristeza y sus ganas de buscar un nuevo camino pese a las dificultades.  

Los jóvenes, los llamados “futuros del país” se enfrentan a millares de estilos de vida que están en nuestra sociedad.  Otros sin embargo, tienen que luchar por sus derechos en pleno Siglo XXI.  Los Homosexuales por ejemplo, con la comunidad LGBT.  En varios lugares del mundo se sigue peleando para que esta comunidad sea aceptada y se trate como a un igual, que tengan los derechos como cualquier otra persona y que sus preferencias sexuales no sean determinantes para sus oportunidades en todos los aspectos de la vida.  Podemos encontrar personas de todas las edades allí.  La cruz roja es quizá la institución más importante que rechaza a estas personas debido a que, según ellos, no cumplen los requisitos mínimos para donar sangre.  Afortunadamente en Colombia se han cambiado en varias oportunidades las leyes que nos rigen para acoger a esta comunidad.  Si bien podríamos decir que en Colombia el no ser Heterosexual es relativamente normal, aún falta mucho por hacer.   La comunidad LGBT pide que se apruebe una unión marital, así el derecho a la igualdad se cumpliría al pie de la letra.  Quizá este sea el último de los peldaños que necesita el LGBT para lograr su fin esperado, la igualdad y la aceptación.   Sin embargo, gran parte de la comunidad tiene una tarea mucho más grande, limpiar su nombre y demostrar lo que realmente es y representa.  Lastimosamente en los medios, como en el cine o la TV, la mayoría de veces que un homosexual aparece en pantalla, es casi un cliché ver a esta persona en fiestas o con un comportamiento promiscuo.  Son muy pocas las veces donde podemos ver a un personaje en una posición mucho más calmada y amorosa. Sin duda este detalle hace cambiar el juicio de una persona heterosexual al conocer o relacionarse de manera indirecta con un homosexual.  

Por otra parte, la comunidad negra es otro grupo que ha tenido que luchar por sus derechos desde tiempos de antaño.  En nuestro país donde ellos representan más de la mitad de la población total, han tenido que huir de sus hogares y fincas por la violencia desmedida que ha sufrido el país desde hace también, muchísimo tiempo.  Históricamente la comunidad negra es agrícola y pesquera, si bien en sus hogares podían sostener a sus familias, después de fenómenos como el desplazamiento y en la mano la única solución: Llegar a las ciudades, la comunidad negra se enfrentó al rechazo.  Fuera de sus hogares o lugares de producción, se acrecentó los números de pobreza en el país.  SI bien la situación ha cambiado positivamente, aún vemos no solo en Colombia sino alrededor del mundo, episodios racistas y violentos.  Pero también, comunidad y personalidades negras llenas de talento y progreso.

El prejuicio siempre ha estado presente en nuestra sociedad, odiar lo que no se conoce bien siempre hará un perfil erróneo de una persona, por ejemplo los Skinheads.  Automáticamente esa palabra es relacionada con nazis y con violencia sin mesura, si bien alguna vez sí estuvieron arraigados estos términos fuertemente, la gente desconoce el verdadero origen, misión y actualidad de los “skins”.  No siempre fueron racistas y no siempre fueron violentos, los medios intervinieron mucho en eso.   Los Skins nacieron inicialmente como una respuesta al movimiento más popular de los años 60s, Los Hippies.   Con su ropa ruda y su cabeza afeitada, hacían frente a este movimiento que estaba en auge.  A través de los años el movimiento Skinhead cambió y sobre todo se adaptó, una de las derivaciones más destacadas surgió después del mundial de fútbol del ’66 con la victoria para los ingleses, nació lo que aún se conoce como los Hooligans y con ellos la violencia.   Si bien no hubo una afiliación política, con la guerra y el caos esos grupos adaptaron a su lucha varios ideales.  Por ejemplo, el gobierno Inglés aprovechó el auge del movimiento y utilizó confusos mensajes de ultra derecha haciendo que varios Skins se unieran a la lucha del gobierno para mantener el orden.  Un fuerte nacionalismo se avecinaba y se abría paso el racismo y la xenofobia. (En alguna parte importante del movimiento, de hecho, en sus inicios era común ver skinheads negros y asiáticos).  Durante el auge de la escena, los medios difundieron a los skinheads nazis, y lograron una confrontación con la juventud fascista.   Así también, nacen los redskins.   Estos Skins se unieron a un grupo de auto-defensas que peleaban contra nazis en las calles.   Todo esto, un sinónimo de violencia desmesurada.  Con el tiempo, tanta violencia fue rechazada en el viejo continente.  Y es que el tema de los skinheads se había vuelto un problema social muy grande así que el gobierno y la sociedad los acorralo hasta acabarlos.   Obviamente en la actualidad podemos ver personas aún ligadas a estos movimientos extremistas y otros en cambio, adaptados para llevar una vida más tranquila.    

Si bien el mensaje de los Skinheads cambió con el fútbol, el fascismo, el nazismo, y demás afinidades políticas, en la actualidad ha cambiado mucho.   El racismo no se admite –o mejor, ya no es tan aceptado como antes- y la violencia es un recurso que se utiliza cada vez menos.  En nuestro país y más propiamente en nuestra ciudad, es diferente el asunto.  En Bogotá nacieron los RU (Rapados Unidos), ese movimiento Skin se caracteriza por defender los derechos de los animales y la tendencia de sus miembros, es el ser vegetarianos.   El discurso inicial (cuando llegaron en los años 80s) fue el de no usar drogas, ya que la juventud no podía caer en vicios siendo Colombia una sociedad en crecimiento;  Su vestimenta tradicional, (chaqueta de cuero con púas y botas con punta de acero) cambió, esto debido a la evolución que se presentó en Europa.  Aun así, existen grupos que parecen ser el fantasma rudo y agresivo que se forjó durante años de guerra en el viejo mundo, los GRAE tenían como misión la protección de la nación de extranjeros que según ellos, pertenecían al Imperialismo.  Por otro lado, los RU agregaron también otra ideología, no solo velaban por los derechos de los animales, sino que ahora los temas sociales como el racismo y aspectos políticos les incumbían.   Además de proclamar sentir orgullo de su procedencia latinoamericana sin llegar al nacionalismo, cosa que los GRAE si hicieron y adoptaron las doctrinas de la Alemania nazi, esto obviamente los acabó.   En 1995 aparecieron los skins ultra derechistas, motivados por ideas militares, los “nazi skins” empezaron una lucha con los SHARP (grupo que cambió nuevamente la ideología original de los skins) para devolverle la autenticidad y legitimación a la escena skin.  Después de veintitrés años desde esta lucha, este movimiento es considerado más que una moda, para muchos, es un estilo de vida.

El movimiento de las “cabezas rapadas” es sin duda uno de los más conocidos en el mundo, lo curioso es que provienen de un país donde lo que prima, es el movimiento rastafari.   En Jamaica los Rastas se consideran una religión y para ser parte del movimiento solo falta tener los mismos ideales y pensamientos. Nacieron con el propósito de hacerle frente al hombre blanco (británicos) en su isla y como protesta al dominio Europeo en África.  Este movimiento pacífico ha prevalecido durante muchos años  y su mensaje habla sobre el cuidado de la “madre tierra” y de la unidad de todos los seres humanos por igual.  En los medios nos presentan a los Rastas como personas espirituales y sabías.  Sin embargo, el otro lado de la moneda nos presenta al movimiento como grupos de marihuaneros y vagabundos. El movimiento Rasta en Bogotá tiene algunos cambios mínimos, por ejemplo la música Reagge tiene mucha más importancia de la que la cultura original establece.  También están expuestos al prejuicio debido al modo como los medios masivos nacionales exponen al movimiento.  Su conflicto en la ciudad es con la policía ya que está prohibida la mítica hierba insignia de los Rastafaris.

Otra cultura que vela por los derechos de los animales son los Straight Edge.  Además de defender a los animales y sus derechos, este grupo netamente juvenil está en contra del aborto y del consumo de  alcohol y sustancias psicoactivas.   Para ser parte de esta cultura no hace falta sino tener los mismos ideales, aunque sus miembros no perduran tanto tiempo en este movimiento, los Straight Edge son una moda con fines bastante positivos. 

Tenemos también la subcultura del Hip Hop, este movimiento es uno de los que más se ven en las ciudades de Colombia.  Su lucha inicialmente iba dirigida a la población pobre de raza negra.   Después de unos años está cambió y la lucha pasó a ser por la diferencia social (Esto a nivel mundial).  Podemos notar que los que pertenecen a esta subcultura del hip hop son jóvenes de estratos bajos o barrios marginales (hablando de Bogotá).  Es por eso que sus integrantes hacen parte de la cultura – valga la redundancia-.  Identificándose con la mencionada lucha, su realidad social o económica y también con las (a veces) polémicas letras de este género musical.   Allí encontramos también un intento de cambio, estas personas buscan un cambio cultural para hacer un llamado a la igualdad y a la aceptación.  En los medios nos presentan a estas personas como – si es quizá inapropiado decir- emprendedoras y luchadoras pero recurriendo al crimen como salida.  (Lo cual es una contradicción de términos).  Dentro de los mismos crew (lo que los medios hacen entender como pandillas) muchos hablan de lo que algunos integrantes irresponsablemente hacen: dar una imagen negativa, robando y participando en delincuencia común.  

Muchos coinciden en que el Hip-hop es una moda.  Es un estilo de vida propio de los jóvenes para alejarse de su realidad, en algunos casos su lucha se apaga cuando estos superan la etapa y otros sin embargo (músicos más que todos) cambian a un estilo más comercial como lo es en estos tiempos –lastimosamente – el reggaetón.  Sin embargo, siempre existirán personas que se mantendrán firmes en la causa, seguirán luchando por su ideal de igualdad.  

Nuestra sociedad busca alternativas de vida, busca alternativas no convencionales para llevar más que todo, su vida espiritual más allá.   El cuidado al medio amiente es casi un pilar en todas estas doctrinas.  Lo vimos con el movimiento Rastafari y también actualmente con los Skinheads.  Sin embargo, existe un grupo muy antiguo que va incluso más allá: los Hare Krishna.  Como mencionamos anteriormente, la conciencia ambiental es importantísima, y dentro del Hare Krishna aún más.  Según ellos, el Karma actúa cuando se cometen actos violentos contra cualquier ser viviente, obviamente esto incluye animales y plantas.  También expresan un profundo desapego a las cosas materiales, cosa que aquí en occidente es casi un acto de locura.  En los templos y en el mantra en sí establecido en Bogotá, permite que las mujeres que profesan devoción a Krishna pueden conservar su cabello, cosa que en el mantra original no es así, ellas deben cortarse el cabello.  Esa es quizá la diferencia más grande que tiene el mantra nacional respecto al original.  La vestimenta y los ritos son iguales.  La gente se une a los Hare Krishna buscando una alternativa de sanidad y tranquilidad espiritual, un balance perfecto en la mente.  

Su relación con los medios es casi nula, si bien ellos manifiestan no darle importancia a ellos, utilizan las redes sociales para administrar información y actualización de sus templos.   Por otro lado, podemos ver que al igual que los Rastas, los Krishna se muestran como personas sumamente espirituales.  Sin embargo, otros medios los presentan como vagabundos y locos.   

Existen también grupos secretos dedicados a la educación y a el proceso, estas logias han estado presentes durante siglos en todo el mundo, varias personalidades como Geroge Washington y Simón Bolivar han sido parte de la Masonería.  La masonería también estuvo presente en las Colonias, la hermandad hizo presencia con ideales tales como la Libertad, la fraternidad y la igualdad.  Como mencioné antes, los masones tiene el compromiso histórico de impulsar la educación superior, estos grupos son reconocidos por utilizar símbolos tales como el compás y elaborar arquitecturas con unas peculiares características, en la Universidad Nacional de Colombia existió una fuerte presencia de los masones, de hecho, uno de sus auditorios puede dar fe de ello.  Los masones son personas sumamente cultas e inteligentes.  Los medios tratan con indiferencia a este selecto grupo de personas –basta con apoyar el progreso y contar con un ingenio basto para participar- ya que es una hermandad secreta y esto tiende a crear mitos y juicios injustos.  

Cuando se habla de sectas secretas y simbologías extrañas, la gente y los medios tienden a relacionar esto con el satanismo, pero los seguidores de Satán son totalmente diferentes a los que los medios insisten en mostrar.  El satanismo es simplemente la vivencia del otro lado de la luna, es vivir lo opuesto a lo que la religión católica ha impuesto.  Sus pecados y mandamientos no son más que seguir el instinto animal que tiene el hombre, el satanismo reconoce al ser humano como un animal más, teniendo una capacidad mental tan grande (a diferencia de los animales) es normal querer ser vicioso.   Sabemos que existe una historia relativamente larga de la presencia de Satán como institución.  Sin embargo, está se ha venido cayendo en los últimos años.  Si bien sigue viva, es por el morbo de los medios de comunicación y quizá las ganas de la iglesia de seguir con un símbolo con el cual pueden imponer miedo.  El satanismo llegó a Colombia en los años 80s, se dice que nuestro país es el tercero en población de Satanistas, justo después de Estados Unidos e Italia.   Se dice también que está es la razón por la cual nuestro país ha enfrentado (y enfrenta) holeadas de terror, como guerras, asesinatos y demás crímenes interminables.  La mayoría de satanistas, son jóvenes.  Ellos hacen parte de esta iglesia (así no tengan una estructura física como tal en nuestra ciudad),  por cuestiones de aceptación  y a veces, un gusto musical igual.  Para muchos, esto se convierte en una moda para poder salir de su cotidianidad o de sus problemas dentro de su casa o su vida.  

Como mencionaba más arriba, los medios de comunicación hacen de los Satanistas figuras a las cuales hay que temer y esconderse.   Según los medios, ellos realizan rituales sacrificando animales, niños y demás, esto es mentira, los satanistas defienden los derechos de los animales y el practicar rituales no es necesariamente traducible a sacrificios animales a un ser supremo.  De hecho, la ignorancia es un pecado dentro de la iglesia de Satán.  

Existe incluso una cultura juvenil más antigua que el Satanismo y erróneamente los medios la relacionan con figuras demoniacas, Vampiros, eventos paranormales y demás.  Progresivamente los medios han malinterpretado esta subcultura y le han plasmado a la gente la idea de que estás personas encajan en el perfil de  gente de cuidado, peligrosas y extremadamente anti-sociales.  Se trata de la cultura Gótica.  Nacieron en Inglaterra como protesta a la opresión que sostenía el sistema en ese entonces.   Estamos hablando de finales de los años 70s y mediados de los 80s.  Así mismo, los góticos estaban en contra de la forma en la que el trabajo se imponía, en gran parte la culpable de aquello era la iglesia.  Por eso los góticos también estuvieron en su contra, la mayoría de los góticos eran ateos.  Esto obviamente ha cambiado, la mayoría de góticos profesan alguna religión (Catolicismo o Cristianismo).  La estética fúnebre nació como protesta a una sociedad que según ellos, los ahogaba y que solo buscaba tener personas que fueran una “producción en serie”, que solo aportaran dinero.   En Francia, estudiantes e hijos de obreros respondían maquillándose de blanco  y vistiendo de negro, dando a entender así, que el sistema los tenía “muertos”.  Ellos decían que la sociedad era cruel y que la sensibilidad humana había quedado a un lado.  Los jóvenes que hacen parte de este movimiento se pueden unir por varios motivos, uno puede ser gustos musicales semejantes y otro, problemas con su adaptación social.  Si bien los góticos tienen conciencia política esto no afecta a la subcultura ya que no es trascendental tener presente alguna afiliación, a diferencia de los punks y de los skins, no llaman al activismo social y es más bien el individualismo filosófico es el que predomina.  La perduración de las fuentes litúrgicas, musicales y cinematográficas, hace que los góticos sigan en vigencia y además, hacen que esta subcultura esté más relacionada con la filosofía y el arte antes que cualquier otra cosa.  En nuestro país la subcultura es casi igual.  Mantienen el uso del corsé, las botas y vestimenta negra.  Sin embargo, está “regla” de vestimenta no es tan radical como en su país de origen, no necesariamente todos los días se tienen que vestir como está establecido.

En conclusión, a través de los años la juventud se ha venido enfrentando a un montón de cambios sociales, guerras y confusiones.  Si bien algunas subculturas son benefactoras para el bien común y para la preservación de principios básicos, otras buscan marginarse y guardarse en una burbuja.  Podemos ver también qué aún existen grupos que después de muchos años siguen luchando por derechos esenciales y obligatorios.  Siendo así y basándonos en eso, podemos concluir que la tendencia de la población juvenil global seguirá cambiando y adaptándose conforme a los años o a las situaciones que se presenten en determinados momentos. 

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